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El miércoles 30 de septiembre, la Universidad del Este, a través del Instituto de Ciencias de la Salud (INCIS), llevó adelante el conversatorio virtual “Hipertensión: qué pasa antes del diagnóstico”, una actividad gratuita y abierta a la comunidad. La exposición estuvo a cargo del Dr. Martín Mamberti, especialista jerarquizado en Nefrología y Medio Interno y en Medicina Interna por la Universidad de Buenos Aires, quien desarrolla su actividad profesional en el ámbito de la nefrología y la medicina interna.
El encuentro contó con la moderación del Dr. Pedro Álvarez, médico nefrólogo, exjefe del Servicio de Nefrología del HIGA San Martín de La Plata y consejero académico de la Facultad de Ciencias Médicas de la UNLP. Actualmente se desempeña, además, como coordinador académico del Instituto de Ciencias de la Salud (INCIS) de la Universidad del Este.
Durante su exposición, el Dr. Martín Mamberti explicó que la hipertensión no aparece necesariamente de un día para el otro, sino que puede desarrollarse de manera progresiva a partir de distintos factores que se acumulan a lo largo del tiempo. Entre ellos, mencionó determinados hábitos y cambios en el organismo, como el consumo elevado de sal, el sedentarismo, el tabaquismo, el estrés, el descanso insuficiente, el aumento de peso, una menor elasticidad de las arterias y modificaciones en el volumen de líquido circulante.
Además, el especialista afirmó: “De cada 10 pacientes, 5 tienen hipertensión y no lo saben” poniendo el foco en la cantidad de personas que pueden convivir con valores elevados de presión arterial sin saberlo y advirtió que esta situación puede aumentar el riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares.
Uno de los ejes de la presentación estuvo dedicado a identificar quiénes presentan mayor riesgo de desarrollar hipertensión. Asimismo, Mamberti diferenció entre aquellos factores que no pueden modificarse y los que sí pueden abordarse mediante cambios en los hábitos y el cuidado de la salud.
Entre los factores no modificables se encuentran la edad (el riesgo aumenta con el paso de los años), los antecedentes familiares de hipertensión y el antecedente de presión arterial elevada durante el embarazo.
Por otro lado, existen factores sobre los que es posible intervenir, como una alimentación con exceso de sal y productos ultraprocesados, el sedentarismo, el exceso de grasa abdominal, el tabaquismo, el consumo excesivo de alcohol y la presencia de diabetes o colesterol elevado sin un adecuado control.
En relación con las medidas preventivas, el especialista destacó la importancia de reducir el consumo de sal, incorporar frutas y verduras a la alimentación y realizar actividad física de manera regular al menos 30 minutos, cinco días a la semana. Otras de las recomendaciones que realizó es evitar el tabaquismo, moderar el consumo de alcohol y prestar atención al descanso y al manejo del estrés, procurando sostener hábitos que favorezcan un sueño adecuado.
Además, explicó que la prevención no requiere necesariamente cambios drásticos de un día para el otro. Sino que se puede identificar un hábito concreto para modificar y comenzar por pequeñas acciones que se puedan sostener en el tiempo. También planteó como referencia la importancia de realizar controles al menos una vez al año a partir de los 18 años, aun cuando la persona se sienta bien.
El encuentro permitió poner el foco en la detección temprana y el abordaje de los factores de riesgo constituyen herramientas fundamentales para prevenir complicaciones asociadas a la hipertensión y favorecer el cuidado de la salud cardiovascular y renal.
De esta forma, la Universidad del Este buscó acercar información a la comunidad UDE, promover hábitos saludables y generar un espacio de intercambio para comprender la importancia de actuar antes de la aparición de un diagnóstico.
– Septiembre 2026