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Se realizó el conversatorio sobre deuda alimentaria, cuidados y violencias económicas en la familia

La actividad reunió a las juristas Aída Kemelmajer de Carlucci y Marisa Herrera para analizar los desafíos que atraviesan las relaciones familiares desde una perspectiva jurídica, de género y derechos humanos, en el marco del ciclo “La familia bajo tensión: violencias invisibles, cuidado y derecho”. El pasado 13 de julio, la Universidad del Este llevó […]

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Jul

La actividad reunió a las juristas Aída Kemelmajer de Carlucci y Marisa Herrera para analizar los desafíos que atraviesan las relaciones familiares desde una perspectiva jurídica, de género y derechos humanos, en el marco del ciclo “La familia bajo tensión: violencias invisibles, cuidado y derecho”.

El pasado 13 de julio, la Universidad del Este llevó adelante el conversatorio “Deuda alimentaria, cuidados y violencias económicas en la familia”, organizado por el Observatorio de Género y Derechos Humanos. La propuesta, desarrollada en modalidad presencial con transmisión en vivo, promovió un espacio de análisis sobre las obligaciones alimentarias, las tareas de cuidado y las distintas manifestaciones de violencia económica que inciden en las dinámicas familiares contemporáneas.

Como parte de la jornada, se presentó una intervención artística de la profesora y licenciada en Artes Plásticas por la Universidad Nacional de La Plata, Leonor Arnao, cuya obra dialogó con las temáticas abordadas durante el conversatorio y aportó una dimensión simbólica a la reflexión sobre las violencias que atraviesan los vínculos familiares.

La jornada contó con las exposiciones de la Dra. Aída Kemelmajer de Carlucci, una de las principales referentes argentinas en Derecho de Familia y Derecho Civil, y de la Dra. Marisa Herrera, investigadora del CONICET y especialista en Derecho de Familia, niñez, género y cuidados. A partir de sus intervenciones, se abordaron los cambios que atraviesan las relaciones familiares y los desafíos que estos plantean para el Derecho y las políticas públicas.

Uno de los ejes centrales del encuentro estuvo puesto en la deuda alimentaria como una problemática que excede las obligaciones tradicionales vinculadas a niños, niñas y adolescentes. Las expositoras analizaron la necesidad de ampliar la mirada hacia otras responsabilidades familiares, incorporando las relaciones intergeneracionales y los deberes de asistencia hacia las personas mayores, en un contexto marcado por nuevas configuraciones familiares y transformaciones sociales.

En ese marco, la obra presentada por Leonor Arnao formó parte de la instalación artística “Reparar”, un proyecto iniciado en 2020 que reúne 200 casas confeccionadas y cosidas a mano, como representación de los hogares atravesados por distintas formas de violencia. Un fragmento de esta instalación se encuentra actualmente expuesto en un museo medieval de Alemania junto a obras de cuarenta artistas latinoamericanos e iberoamericanos.

Al referirse al sentido de la propuesta, Arnao explicó: “La obra toma el ritual de coser y de ir suturando lo roto para reparar los vínculos de esos hogares“. Y agregó que el proyecto también interpela la dimensión colectiva del cuidado: “Necesitamos repararnos para poder sostenernos en este mundo“. La instalación acompañó visualmente el conversatorio, reforzando la idea de que las violencias económicas dejan huellas profundas en las personas y en las relaciones familiares, pero que también es posible construir procesos de reparación.

Consultada sobre la temática del encuentro, la Dra. Marisa Herrera profundizó sobre aquellas conductas que suelen pasar inadvertidas dentro de los vínculos familiares, pero que constituyen formas de violencia económica. “La autonomía económica es central. Cuando una persona tiene una mejor posición económica y lo hace sentir en cada cosa que hace, ese hacer sentir es un micromachismo que se instala“. Asimismo, advirtió que estas prácticas terminan naturalizándose: “Después eso se naturaliza y se cree que esas son las formas de relación que están bien, y en realidad están mal“. En ese sentido, remarcó la importancia de identificar estas situaciones para construir relaciones basadas en la igualdad y el respeto mutuo.

Herrera también destacó el concepto de coparentalidad como uno de los pilares para una distribución más equitativa de las responsabilidades familiares. “Ambos somos importantes en la vida de nuestros hijos. Eso implica que cualquier tarea cotidiana no es responsabilidad de la mujer, sino una responsabilidad conjunta, una coparentalidad“, afirmó, poniendo el foco en la corresponsabilidad en las tareas de cuidado.

Por su parte, la Dra. Aída Kemelmajer de Carlucci reflexionó sobre el aporte que puede realizar el Derecho para favorecer relaciones familiares más justas. En ese sentido, sostuvo que las respuestas jurídicas requieren necesariamente del diálogo con otras disciplinas. “El derecho solo no alcanza; tiene que venir acompañado por otras áreas del saber, como la psicología, la psicología social, la sociología, entre otras“.

Kemelmajer también destacó la función pedagógica de la ley como herramienta para contribuir a la resolución de los conflictos familiares. Explicó que el Derecho debe favorecer espacios de diálogo y entendimiento entre las personas involucradas, antes que profundizar las diferencias. “En el Derecho de Familia no tiene que agudizarse el conflicto; lo que tiene que hacer el Derecho es ayudar a que la gente pueda entenderse“.

La actividad contó además con la participación de Gloria Fernández Ruiz, directora del Observatorio de Género y Derechos Humanos, junto a autoridades académicas y docentes de la Universidad del Este.

El encuentro permitió abrir un espacio de intercambio interdisciplinario donde el Derecho, las ciencias sociales y el arte convergieron para visibilizar problemáticas que atraviesan la vida cotidiana de muchas familias. De este modo, la Universidad del Este reafirmó su compromiso con la promoción de propuestas académicas que favorezcan el análisis crítico, el diálogo y la construcción de herramientas para una sociedad más justa e igualitaria.

 

– Julio 2026